Parque Nacional Yendegaia

150.612 hectáreas
Donado para parque nacional en 2014
Región de Magallanes, Chile

Un asombroso trozo de naturaleza silvestre en el “último confín del mundo”, que fuera en otros tiempos una estancia ganadera de más de 38.000 hectáreas, se extiende desde el Canal del Beagle hasta la Cordillera de Darwin, a 54° de latitud sur. Bosques de ñires, extensas praderas, una costa escarpada, torrentosos ríos salvajes y montañas increíbles hacen de Yendegaia uno de los lugares más espectaculares de la isla de Tierra del Fuego.

 
 
 

Conservation Land Trust supo por primera vez de esta propiedad por intermedio de Alan Watson Featherstone, el activista y defensor de bosques escocés, y de Graciela Ramaciotti, una conservacionista argentina. En 1998, ambos acompañaron a Doug y Kris Tompkins, y a otros defensores de la vida silvestre, en una expedición de varios días para explorar el área. Todos quedaron impresionados por su extraordinario potencial de conservación y, más adelante, durante ese mismo año, Doug Tompkins fundó una organización chilena sin fines de lucro para comprar esta propiedad que era vendida por un narcotraficante encarcelado. La ayuda financiera para la adquisición de la estancia provino de Conservation Land Trust, del filántropo suizo Ernst Beyeler, del conservacionista estadounidense Peter Buckley, y de otros donantes. Tras algunas dificultades financieras y administrativas, la propiedad fue transferida a la Fundación Yendegaia, cuyo directorio estaba integrado en su mayor parte por miembros de la Fundación Pumalín. Estos conservacionistas de gran experiencia supervisaron la administración de Yendegaia hasta que pudiera ser donada al Estado.

 
 
 

Durante la administración del entonces presidente Sebastián Piñera se iniciaron las conversaciones sobre una gran donación de tierras privadas para la conservación para sumarlas al sistema nacional de parques nacionales de Chile. Después de un proceso de estudio y análisis, el gobierno avaló la idea del Parque Nacional Yendegaia, el que era conformado por las antiguas tierras de la estancia donadas, combinadas con 112.000 hectáreas aproximadas de tierras fiscales adyacentes, resultando en una nueva área protegida de 150.612 hectáreas. El nuevo parque fue promulgado a fines de 2013 y las tierras donadas por la Fundación Yendegaia fueron formalmente aceptadas e incorporadas al nuevo parque en septiembre de 2014.

Además de ofrecer una belleza increíble, Yendegaia hace las veces de puente paisajístico entre dos de las áreas protegidas más agrestes de la Patagonia: el Parque Nacional Alberto de Agostini, al oeste, en Chile, y el Parque Nacional Tierra del Fuego al este, en Argentina. Yendegaia ahora conecta estos dos parques silvestres de nivel mundial, creando efectivamente una expansiva área protegida transfronteriza a lo largo de los límites demarcatorios entre Chile y Argentina.