Cabo León

En el 2001 Conservation Land Trust adquirió Cabo León, una propiedad de más de 26.000 ha en Isla Riesco, al norte de Punta Arenas, en la Patagonia chilena. Isla Riesco está ubicada en el Seno Skyring, una gran entrada de mar. Aproximadamente el ochenta por ciento de la tierra del valle está cubierta de ñires. Las áreas altas terminan en roca y hielo. En la propiedad, hay un remanente de población del amenazado ciervo huemul, y también hay pumas, zorros, y algunos mamíferos pequeños. Una larga lista de especies de aves residentes complementa una flora muy diversa en el ecotono, o lugar de encuentro entre los ecosistemas del bosque y de la estepa.

La conservación de Cabo León ha detenido efectivamente la tala en su lado de la Isla Riesco, y a pesar que el límite este de la propiedad ha sido dañado levemente por la tala, ahora está en franca recuperación. Un objetivo del proyecto es inspirar a los propietarios vecinos a reducir el pastoreo improductivo y que, del mismo modo, permitan que los bosques se recuperen por sí mismos. Con suficiente tiempo y la necesaria reforestación esto podría empezar a crear un microclima más húmedo al este y contribuir a regenerar la comunidad natural de la pampa/estepa, que ha sufrido un sobrepastoreo excesivo por ovejas y ganado vacuno desde que los europeos se asentaron en la Patagonia.

La preservación de Cabo León surgió tras una serie de complicadas gestiones. Finalmente, Conservation Land Trust aportó los fondos a la Fundación Yendegaia, para comprar y administrar las tierras. Este paisaje extremadamente accidentado y salvaje está totalmente protegido y podría ser devuelto al dominio público. Algunos conservacionistas de la región sugirieron que Cabo León fuera donado al estado chileno, para anexarlo a la Reserva Nacional Alacalufes, la cual sería luego elevada al rango de parque nacional. Si esto se cumpliera, el parque resultante sería una de las áreas protegidas más extensas de América del Sur—una fenomenal nueva área silvestre de más de dos millones cuatrocientas mil hectáreas—y un aporte sustancial al sistema de parques chilenos.